El secreto está en tomar decisiones

El secreto está en tomar decisiones

¿Si no es hoy cuándo?

¿Si no soy yo quién?

¿Sigues sobreviviendo?

¿Cuándo empezarás a vivir?

¿En dónde estarás dentro de 10 años?

¿Cómo vas a vivir los próximos 10 años, seguirás sobreviviendo?

Autodisciplina significa fuerza de voluntad para hacer las cosas imprescindibles y que deben hacerse antes de aquellas que simplemente deseamos realizar porque nos resultan más fáciles, cómodas o agradables. Reactividad significa que respondemos a estímulos externos, que nos hemos convertido en unos apaga incendios.


Por el contrario, la proactividad, va de adentro hacia afuera, se trata de aquellas personas capaces de tomar sus propias decisiones conscientes, asumir la responsabilidad y hacer que las cosas sucedan, son personas líderes de su propia vida. Ya tienes bien claro ¿Quién eres? ¿Qué quieres? Y ¿Cuál es tu papel en este mundo? Bien, ahora analiza cómo aprender a:

  • Elegir el amor, el éxito y la felicidad.
  • Cambiar modelos de pensamiento y mejorar signicativamente la vida.
  • Liberar tu potencial inmovilizado.
  • Cultivar una “Actitud triunfadora” que es la clave del éxito.
  • Tomar decisiones que te fortalecen y hacen crecer.
  • Descubrir lo mejor que tienes para sobresalir.
  • Lo más importante “Alterar el funcionamiento de tu cerebro, aprendiendo nuevas técnicas, con decisión de aplicarlas permanentemente.

Las decisiones miden el éxito personal.

Tú y yo somos lo que hoy somos por las decisiones hemos tomado, de ahí la importancia de aprender a TOMAR DECISIONES QUE FORTALEZCAN. Decisiones a veces con dolor en el presente, sabiendo el placer que representarán en el futuro. Recordemos lo que es “El libre albedrío” es la capacidad de elegir por nuestra cuenta.

Es la posibilidad que tengo de decidir y si las decisiones son correctas, aunque me causen dolor, yo decido tomarlas. Puedes empezar a vivir como desees, piensa ¿Qué te falta? Física, sicológica y espiritualmente tienes las condiciones. Podemos decidir nuestro propio camino, trazar nuestro rumbo y seguirlo. ¿Guiamos nuestro propio destino o hay un piloto automático que se adelanta y ocupa nuestro lugar? Cuando conduces un vehículo ¿Quién decide la velocidad? ¿Quién controla cada paso, por pequeño que sea del camino? No te voy a negar que hay personas que nacen con ventajas, pero también habrás escuchado de personas que, contra todo pronóstico, han llegado mucho más allá de sus posibilidades, y eso se debe a las decisiones que empezaron a tomar en su vida.

El tiempo que tenemos es muy corto para decidir gastarlo y no invertirlo. Es lo único en la vida que no se puede recuperar. Cuando entiendas lo que esto representa tendrás más control sobre tu propia vida, sobre cada uno de los días de tu vida, si decides aplicar este entrenamiento vas a conseguir lo que jamás llegaste ni siquiera a imaginar… Cuando se aprende a tomar decisiones propias, no sólo tienes realmente esperanzas, sino que eres literalmente capaz de darte el mecanismo y la oportunidad de hacer mejoras representativas que van a generar cambios significativos y duraderos.

Todo esto hace parte de pagar el precio por una decisión acertada. El primer paso es descubrir de dónde venimos, para dónde vamos y establecer nuevas perspectivas para la vida que nos espera. Es en serio… si no cambias, el cambio te cambia, eres privilegiado al pertenecer a este grupo, demuéstralo, poniéndote en acción ya. Los resultados, dependen de la práctica.

Piensa por un momento. ¿Existe alguna diferencia entre sentirse interesado por una cosa y comprometerse con ella? ¡Puedes apostar a que sí! Muchas veces, la gente dice cosas como: “Vaya, realmente me gustaría ganar más dinero”, o “Quisiera tener más tiempo para hacer más de las cosas que me gustan”, o “me gustaría hacer algo diferente en la vida”. Pero esta clase de armaciones no signica ningún compromiso. En ellas sólo se arma una preferencia; es como decir: “Me sentiría interesado en que tal cosa suceda si no tuviera que hacer nada para lograrlo”. ¡Eso no es PODER! Eso no es más que una débil oración que ni siquiera contiene la fe para emprender algo. No sólo tienes que decidir con qué resultados quieres comprometerte, sino también la clase de persona que te comprometes a SER. Y aun cuando todo salga mal, aunque nada te resulte o la persona amada te abandone y nadie te dé el apoyo que necesitas, tienes que seguir comprometido con tu decisión de vivir tu vida al más alto nivel posible. Desafortunadamente la mayoría de las personas nunca lo hacen así, porque se encuentran demasiado ocupadas encontrando justificaciones a su situación. Y todo ello no son más que sólo excusas convertidas en sistemas de creencias y patrones mentales. Y las excusas no sólo resultan limitantes sino también destructivas.